28.Ago

EN ESTA CUARENTENA HAY QUE REINVENTARSE

Ante la cancelación de toda actividad deportiva la Fórmula 4 Nueva Generación comenzó una serie de entrevistas vía Zoom con los distintos pilotos que forman parte de la misma.

Fernando Mantero fue el primer entrevistado, el 30 de abril, en este caso por el campeón 2019 Mauro Pitetti.

MANTERO: “Estamos cumpliendo con prisión domiciliaria y para los que tienen chicos sobrellevando todo esto cuidándonos y dándonos un tiempo para reflexionar. A los que nos gusta el automovilismo tenemos que imaginar ¿qué hago? ¿cómo lo hago? Y pensando en positivo para lo que viene después.”

PITETTI: “Más allá de lo económico para nosotros los pilotos es un mal necesario.”

MANTERO: “Todo el mundo piensa que vamos a tener un mal año en lo económico pero contrario a ello yo pienso que tan grande es la pasión que seguramente nos va a impulsar a conseguir el dinero necesario para estar presentes con el retorno de la actividad. Respecto al automovilismo virtual, decía. “Yo soy 0 simulador. No me engancho ni con el auto de carrera ni con los de aviones tampoco.” (refiriéndose a los programas hoy en boga en las computadoras personales) “Yo soy piloto comercial en una línea aérea y eso me permite repartir la pasión de volar y de correr. La diferencia que la primera es mi forma de vida y el correr un auto representa un hobby que a esta altura de mi vida me permito disfrutar a pesar de haber arrancado a los 32 años, hoy tengo 46, y hoy no me puedo despegar. Por compromisos laborales a veces puedo estar presente y en otras carreras la actividad no me lo permite, pero eso no merma mis ganas de subir al monoplaza.” “Es un desafío competir contra los pilotos jóvenes siendo esta una de las cosas que más me gusta. En el caso de la F4 la heterogeneidad de las edades con pilotos que arrancan a los 15 años compitiendo con otros que ya pasaron la barrera de los 40. Ese es el automovilismo que me gusta: con preparación de motores.” “Hoy tenemos un lindo grupo donde nuestro objetivo es pasarla bien tratando de andar adelante y disfrutando de todo el “folclore” del fin de semana. Hoy estamos compartiendo la estructura con Ariel Arcuro un verdadero personaje.” “La categoría desde sus orígenes ha tenido momentos brillantes con más de 40 autos en pista u otros como el actual donde a pesar de lo económico sigue despertando pasiones y eso motiva a hacer un esfuerzo para estar acompañando. Por supuesto la solidaridad entre pilotos es para destacar ya que todos siempre estamos a disposición de los colegas para tratar de solucionarle cualquier inconveniente y tenerlo en la grilla de partida.” “Un acierto de la categoría son las carreras con pilotos invitados. En mi caso siempre lo hago con Juan Manuel Scarfoni, que es un amigo de la vida y ese fin de semana en particular seguimos pasándola juntos, pero compartiendo el auto de carrera. Más allá de la responsabilidad del piloto invitado en cuidar el medio mecánico estas carreras duplica la cantidad de gente y despierta más interés por la F4.

PITETTI: “¿Encontrás algún punto en común entre volar un avión (Embraer 190) y manejar el Crespi?

MANTERO: “Para mí son dos cosas diferentes. En el auto de carrera estás compitiendo mientras que en el avión estás cumpliendo el rol de trasladar pasajeros y hay que hacerlo con total responsabilidad. El punto en común que encuentro es que ambos HAY QUE CUIDARSE.” “Es una realidad que los jóvenes no tienen el límite que uno adquiera con la experiencia. Eso puede jugar a favor o en contra de acuerdo al resultado de la maniobra. Yo te puedo asegurar que hoy pienso mucho más que cuando debuté.” “Una hora antes de largar empiezo a sentir ansiedad por estar en carrera. Esa adrenalina entra en una meseta al subir al auto, pero alcanza su máximo punto cuando se espera por el semáforo en verde. Transitar el curvón a fondo y por afuera con otro auto a la par es una sensación inexplicable que solo siente quien ha corrido alguna vez y esto en definitiva es el objetivo de competir y genera una verdadera adicción.” “Comparándolo con un despegue en el avión, cuando el mismo se da de acuerdo a lo esperado la adrenalina se minimiza ya que lo hacemos con normas de seguridad que minimizan cualquier situación imprevista y si sucediese esto tenemos el entrenamiento suficiente para corregir alguna anomalía.” “En un auto de carrera uno desconoce lo que van a hacer los rivales y esa incertidumbre es una sensación totalmente distinta a lo que sucede durante un vuelo. Una situación diferente a lo previsto en un viaje se capitaliza como experiencia que es el capital más grande con el que uno cuenta cuando está a 10.000 metros de altura.” Nos preparamos para aterrizar y vamos poniendo punto final a la nota agradeciendo al comandante Fernando Mantero por su predisposición.